
Viernes 6 de marzo, mi primer show del 2009. Bastante tarde se podría decir, empecé el año recitalero. La justificación viene por el lado de la calidad de los shows, y no tanto por la cantidad. Como siempre en tiempo de festivales la oferta es abundante. Muchos shows, poco tiempo para la banda en el escenario más repertorio de canciones caretas, te dan un resultado negativo que no amortiza los costos (ni siquiera del Bondi) que uno paga por el show.
Tras la decepcionante actuación de Massacre en el Pepsi music me propuse tomar distancia… Sí como en una pareja que llevan ya muchos años, ya nada te sorprende, la rutina te aplasta y terminas generando resentimiento contra eso o esa persona que tanto bien te hizo.
Quizás se pueda malinterpretar y pensar que Massacre cambio, pero no es así, es más, creo que ese fue el problema. La rutina de la banda después de obras se estaba volviendo repetitiva y acartonada. Incluso cuando intentaron hacer algo distinto al nivel de su capacidad y versatilidad fallaron. Como en el Pepsi music, metidos en una grilla que no era “del palo”, igual se adaptaron al estilo sexy Glam y popular que el festival pedía. Psicodelia-Glam como lo definió Wallas prometía un viaje lisérgico, pero termino siendo una burlesca caricatura de velvet goldmine. Más grotesco que sexy, Wallas no solo nos perturbo con sus calzas de leopardo fucsia, sino también con horribles versiones acortadas (para encajar en el horario de la grilla del festival) de minicubics, invasoras amazonas y Sofía, la súper vedette. Tocaron alrededor de 10 canciones más o menos, para el olvido. Quizás soy yo, pensé. Estoy demasiado exigente, ya me conozco los temas de memoria. Nah… no me pude tragar esa mentira.
En fin, año nuevo vida nueva, fue mi slogan y decidí darle una nueva oportunidad a los Massacre. Influyo notablemente que la cita fuera en el “Teatro Flores” a 10 cuadritas de casa. La entrada estaba saladita, $75 pesitos pero venía con un condimento extra, unos tales Circle Jerks del que hablare después.
Desde que entre al tetro tuve un buen presentimiento, no se porque, tal vez eran las luces o la forma del lugar en sí, pero daba toda la impresión de antro del rock. Sí, si ese lugar tenía mística, el ex teatro fénix, cuantas bandas pasaron por ahí…
Tocaron un par de banditas soportes, sin pena ni gloría, mientras la ansiedad subía. El amor seguía intacto, todavía me provocaban expectativa, si ya no hay eso no te queda nada. Ya sobre la hora el lugar gozaba de unas 200 personas como mucho, por ahí algunas más, pero daba una sensación de que faltaba mucho para llenarse.
De pronto se escucha el chillido de una guitarra, y el telón que se abre y se escu
cha: “Hola, somos Massacre Palestina”. No más de 4 palabras y un furioso arrebato de preguntas en ingles al ritmo y velocidad de los acordes de Armas, uno de los temas emblemas de los míticos Massacre Palestina.
“What you said, it´s not for me,
what´s wrong,
what you care, it´s not for me,
what´s wrong,
you tell me”.
Luego de la demoledora versión que generó el mejor de los comienzos lo siguió una seguidilla de canciones a la altura e incluso mejorando gracias al acumulado residual provocado por esta faceta nostálgica de la banda volviendo a lo más puro, a los orígenes. Tell me why, Ante el abismo, Nuevo día y Cae el muro. También caía mi cabeza, junto a mis oídos incrédulos frente a lo que estaba escuchando. Wallas se toma un respiro solo para repetirnos que son los Massacre Palestina, en vivo en Buenos Aires. Volvieron del olvido. ¿Volvieron? ¿O acaso yo me fui? A esa altura dudaba de donde estaba parado. Había pedido la noción espacio temporal. No estaba en el 2009, no estaba en Buenos Aires, estaba en algún suburbio de Londres del 77. No estaba viendo a Massacre, estaba viendo a una banda de hard rock inglesa, su sonido, su estética, el lugar, oscuro cuasi vacío, estaba en un bar de poca vida viendo a una banda que tocaba para 200 personas… No eran esa banda que lleno un obras, esa banda que saco un disco que suena tan bien que les gusta a todos, no eran una banda popular. Este show era realmente disfrutable para un puñado de personas, personas que realmente disfruten del sonido británico de los Pistols o Black Sabbath. Por única vez Massacre en vivo en Buenos Aires…
La segunda parte del recital mantuvo la esencia y el sonido británico con canciones como Violence, Tres paredes, From your lips, The stepping stones. Este ultimo presentado como un tema de los Monkees, interpretado por los Pistols y hoy por Massacre. Trilogía inoxidable a través del tiempo. Monkees 65´, Pistols 77´, Massacre 09´ nada se pierde todo se transforma. En pogo fue esa noche, ya que fue uno de los temas más gritados por el escaso y eufórico público. A esta altura ya no era un recital, era un trip de rock, cuyo viaje empezaba en Inglaterra pero terminaría en California. Se acercaba la hora de los Jerks y Massacre empezó su mutación camaleónica. Su sonido British se fue volviendo cada vez más americano con temas como Mirando al pacífico, un cover de los primos musicales de los Jerks, los Dead Kennedys con Moon Over Marin, seguido por Try to hide y un final a todo color con el himno Skater local Diferentes Maneras.
Así termina un show que empezó en Londres del 70´ y termina en California del 79´, con un resucitado Massacre Palestina que toco solo temas de sus primeros discos (Massacre Palestina, Sol lucet ómnibus y Galería desesperanza), temas que pensé que me iba a morir sin escuchar como Ante el abismo o Mirando el pacífico tema que Wallas dijo: “hace mas de 10 años que no lo tocamos”, y por suerte lo tocaron. Show épico en cual termine agotado y que guardare en mi memoria como uno de los mejores en el podio junto a Iggy Pop and The Stooges y los BRMC.
Como cita el ante ultimo tema del mejor show del año: “Don´t belive it, not desires… Let's have a real cool time tonight!”
Tras la decepcionante actuación de Massacre en el Pepsi music me propuse tomar distancia… Sí como en una pareja que llevan ya muchos años, ya nada te sorprende, la rutina te aplasta y terminas generando resentimiento contra eso o esa persona que tanto bien te hizo.
Quizás se pueda malinterpretar y pensar que Massacre cambio, pero no es así, es más, creo que ese fue el problema. La rutina de la banda después de obras se estaba volviendo repetitiva y acartonada. Incluso cuando intentaron hacer algo distinto al nivel de su capacidad y versatilidad fallaron. Como en el Pepsi music, metidos en una grilla que no era “del palo”, igual se adaptaron al estilo sexy Glam y popular que el festival pedía. Psicodelia-Glam como lo definió Wallas prometía un viaje lisérgico, pero termino siendo una burlesca caricatura de velvet goldmine. Más grotesco que sexy, Wallas no solo nos perturbo con sus calzas de leopardo fucsia, sino también con horribles versiones acortadas (para encajar en el horario de la grilla del festival) de minicubics, invasoras amazonas y Sofía, la súper vedette. Tocaron alrededor de 10 canciones más o menos, para el olvido. Quizás soy yo, pensé. Estoy demasiado exigente, ya me conozco los temas de memoria. Nah… no me pude tragar esa mentira.
En fin, año nuevo vida nueva, fue mi slogan y decidí darle una nueva oportunidad a los Massacre. Influyo notablemente que la cita fuera en el “Teatro Flores” a 10 cuadritas de casa. La entrada estaba saladita, $75 pesitos pero venía con un condimento extra, unos tales Circle Jerks del que hablare después.
Desde que entre al tetro tuve un buen presentimiento, no se porque, tal vez eran las luces o la forma del lugar en sí, pero daba toda la impresión de antro del rock. Sí, si ese lugar tenía mística, el ex teatro fénix, cuantas bandas pasaron por ahí…
Tocaron un par de banditas soportes, sin pena ni gloría, mientras la ansiedad subía. El amor seguía intacto, todavía me provocaban expectativa, si ya no hay eso no te queda nada. Ya sobre la hora el lugar gozaba de unas 200 personas como mucho, por ahí algunas más, pero daba una sensación de que faltaba mucho para llenarse.
De pronto se escucha el chillido de una guitarra, y el telón que se abre y se escu
cha: “Hola, somos Massacre Palestina”. No más de 4 palabras y un furioso arrebato de preguntas en ingles al ritmo y velocidad de los acordes de Armas, uno de los temas emblemas de los míticos Massacre Palestina.“What you said, it´s not for me,
what´s wrong,
what you care, it´s not for me,
what´s wrong,
you tell me”.
Luego de la demoledora versión que generó el mejor de los comienzos lo siguió una seguidilla de canciones a la altura e incluso mejorando gracias al acumulado residual provocado por esta faceta nostálgica de la banda volviendo a lo más puro, a los orígenes. Tell me why, Ante el abismo, Nuevo día y Cae el muro. También caía mi cabeza, junto a mis oídos incrédulos frente a lo que estaba escuchando. Wallas se toma un respiro solo para repetirnos que son los Massacre Palestina, en vivo en Buenos Aires. Volvieron del olvido. ¿Volvieron? ¿O acaso yo me fui? A esa altura dudaba de donde estaba parado. Había pedido la noción espacio temporal. No estaba en el 2009, no estaba en Buenos Aires, estaba en algún suburbio de Londres del 77. No estaba viendo a Massacre, estaba viendo a una banda de hard rock inglesa, su sonido, su estética, el lugar, oscuro cuasi vacío, estaba en un bar de poca vida viendo a una banda que tocaba para 200 personas… No eran esa banda que lleno un obras, esa banda que saco un disco que suena tan bien que les gusta a todos, no eran una banda popular. Este show era realmente disfrutable para un puñado de personas, personas que realmente disfruten del sonido británico de los Pistols o Black Sabbath. Por única vez Massacre en vivo en Buenos Aires…
La segunda parte del recital mantuvo la esencia y el sonido británico con canciones como Violence, Tres paredes, From your lips, The stepping stones. Este ultimo presentado como un tema de los Monkees, interpretado por los Pistols y hoy por Massacre. Trilogía inoxidable a través del tiempo. Monkees 65´, Pistols 77´, Massacre 09´ nada se pierde todo se transforma. En pogo fue esa noche, ya que fue uno de los temas más gritados por el escaso y eufórico público. A esta altura ya no era un recital, era un trip de rock, cuyo viaje empezaba en Inglaterra pero terminaría en California. Se acercaba la hora de los Jerks y Massacre empezó su mutación camaleónica. Su sonido British se fue volviendo cada vez más americano con temas como Mirando al pacífico, un cover de los primos musicales de los Jerks, los Dead Kennedys con Moon Over Marin, seguido por Try to hide y un final a todo color con el himno Skater local Diferentes Maneras.
Así termina un show que empezó en Londres del 70´ y termina en California del 79´, con un resucitado Massacre Palestina que toco solo temas de sus primeros discos (Massacre Palestina, Sol lucet ómnibus y Galería desesperanza), temas que pensé que me iba a morir sin escuchar como Ante el abismo o Mirando el pacífico tema que Wallas dijo: “hace mas de 10 años que no lo tocamos”, y por suerte lo tocaron. Show épico en cual termine agotado y que guardare en mi memoria como uno de los mejores en el podio junto a Iggy Pop and The Stooges y los BRMC.
Como cita el ante ultimo tema del mejor show del año: “Don´t belive it, not desires… Let's have a real cool time tonight!”


1 comentario:
El Pepsi genera ese tipo de desiluciones T_T... creo que nos pasó a todos. Qué bueno que hayas podido recuperar tu amor hacia Massacre, después de todo no se merecía que te fueras :P.
Buena onda el review del show. Yo no fuí nunca a verlos por paja, pero buen... creo que agarraron ganas.
Saludos Torch!
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